Ana Delamani, una joven de 18 años que vive en Santorini, comparte cómo es crecer en una isla griega famosa por sus cúpulas azules y que atrae a 3 millones de viajeros anualmente, a pesar de tener solo 20.000 habitantes. La casa de Ana perteneció a sus abuelos y ha sido renovada.
Ana pronto se irá a Atenas para estudiar enfermería, ya que Santorini carece de universidad. Reflexiona sobre el impacto del turismo masivo, señalando que edificios como un antiguo centro comercial se están transformando en hoteles. Lamenta que la vida local parezca importar menos ante el avance turístico, y que en invierno la isla quede casi vacía con muchas tiendas cerradas, limitando las actividades para los jóvenes.