El segmento inicia con una reflexión sobre el dolor, la muerte y la esperanza de salvación a través de cantos religiosos, evocando tradiciones del pasado. Se mencionan canciones tristes y calladas que hablaban sobre la muerte y la salvación.
Se conecta la idea de la perdurabilidad de los hechos, como la discriminación, con la sensación de oscuridad y la inevitabilidad de la muerte, contrastando con la fe en el paraíso prometido.