Se proyecta que durante la presidencia de Milei no se realizará ninguna obra pública, marcando un hito histórico en el país.
Proyectos emblemáticos como el "río subterráneo sur", que proveería agua a 3 millones de personas, se encuentran al 50% de ejecución y sin planes para completarse.
A pesar del cobro del impuesto a los combustibles, las obras viales a nivel nacional se encuentran en grave deterioro, evidenciando la falta de inversión estatal.