La madre de Kevin, Romina, afirma que la policía en Chascomús elige a menores para robar, lo que explicaría su inacción ante la agresión que sufrió su hijo. Asegura que la policía no conocía a Kevin personalmente, pero sí al joven con antecedentes que conducía la moto. Denuncia que su hijo no tenía antecedentes y vivía con ella, desmintiendo versiones sobre su padre.
Romina también expresa su lucha como madre para alejar a su hijo de las "malas juntas" y su preocupación por el consumo de marihuana. A pesar de admitir que su hijo pudo haber estado cometiendo una "macana" al momento del accidente, recalca que nada justifica la violencia extrema ejercida por el vecino Leandro Marcelino.