Carmen describió la genialidad de Freud, quien tardó ocho años en recibirse de médico y dedicó gran parte de su carrera al estudio del español para leer a Don Quijote.
Explicó que Freud, influenciado por Brentano y Schopenhauer, postuló la hipótesis del aparato psíquico (yo, ello, superyó) y descubrió el inconsciente parlante, interpretando síntomas e iniciando el estudio de la etiología sexual de la histeria, vinculándola a la repetición y al síntoma.
Señaló que Freud consideraba a los niños como los que más sabían del sexo, debido a su capacidad de fantasear libremente.