África representa menos del 1% de la capacidad global de centros de datos, pero Kenia está emergiendo como un centro importante gracias a la energía verde y la estabilidad política. En Nairobi, se están multiplicando estos centros, fundamentales para la carrera de la inteligencia artificial.
El centro de datos más grande de África Oriental permite a las empresas almacenar datos y desarrollar herramientas de IA. Esto facilita el acceso a servicios en la nube de manera más rápida y segura, fortaleciendo la soberanía de los datos.
La inteligencia artificial está revolucionando la atención médica en Kenia. En hospitales, se utiliza para analizar biopsias y diagnosticar cáncer, ahorrando años de investigación y salvando vidas. A pesar de los desafíos, la tecnología está permitiendo diagnósticos más precisos y accesibles, incluso en zonas remotas.