El incendio en el edificio de Salguero, Palermo, seguía siendo una noticia en desarrollo, con un importante despliegue de unidades de bomberos y del SAME. A pesar de la gran cantidad de personal de emergencia en el lugar, la ausencia de humo visible generaba confusión sobre la magnitud del siniestro.
La principal incógnita era por qué los habitantes del edificio no podían descender, con muchos de ellos concentrados en la terraza. Se barajaba la hipótesis de que el origen del problema podría estar en la planta baja, lo que dificultaría la salida. La prioridad era esclarecer la situación y garantizar la seguridad de todos los residentes.