En el Parque Nacional Yosemite, California, se observa un fenómeno natural conocido como la "Cascada de Fuego". Se trata de una cascada de agua de 620 metros de altura que, al atardecer y con cielo despejado, es iluminada por el sol de tal manera que aparenta ser una corriente de fuego.
Este espectáculo visual, con tonalidades amarillas, naranjas y rojas, atrae a numerosos turistas que se congregan para presenciarlo. El fenómeno requiere de condiciones específicas de luz solar y ausencia de nubes para ser apreciado en su máximo esplendor.