Facundo Manes sostiene que la autenticidad y genuinidad de su madre, Nora Dalmasso, generaron envidia y rumores perversos que la fiscalía utilizó para desviar la investigación.
Critica al fiscal Di Santo por fomentar estos rumores y el juzgamiento de la vida privada de su madre, argumentando que esto sirvió para evitar investigar el crimen a fondo y encubrir "profesionalismos".
Manes señala que se aplicó un "derecho penal del autor" a la víctima, juzgando su conducta en lugar del hecho en sí, una táctica que luego se intentó aplicar contra él.