Facundo Manes describe a su madre, Nora, como una mujer de ojos verdes, sumamente generosa y con intensas ganas de vivir.
Destaca su incondicionalidad al dar, su espíritu libre y su capacidad para contagiar alegría, recordando que se casó grande y disfrutó intensamente su vida. La describe como una persona con mucho carácter, impulsiva pero con un claro sentido de lo que quería.
Manes cree que, de estar viva, su madre "mandaría a la mierda más de uno" por lo imperdonable que les han hecho a nivel judicial, mediático y social.