Se cuestiona la retórica de Evo Morales sobre la posible detención por parte de la DEA, calificándola como parte del "folclore" y una estrategia para nuclea el apoyo. Se recuerda que Morales tuvo a su "zar antidrogas" sentenciado a 25 años en EE.UU. por transportar 10 toneladas de cocaína.
Se enfatiza que la retórica de Morales sobre ser perseguido por EE.UU. es repetitiva y poco creíble, similar a la de otros narcotraficantes que desafiaron a la justicia. La situación de Morales se vincula con acusaciones de abuso de menores y su posible implicación en el narcotráfico.