Un empresario venezolano, que había sido defendido por Nicolás Maduro, fue deportado a Estados Unidos por el gobierno interino de Delcy Rodríguez. Se le acusa de delitos de lavado de dinero y corrupción.
La entrega del empresario a las autoridades estadounidenses marca un quiebre en la gestión del gobierno venezolano y una aparente divergencia en la relación con Estados Unidos. Nicolás Maduro había calificado previamente al empresario como un "héroe".
La deportación coincide con la escalada de presión de la Casa Blanca y la postura inflexible de Donald Trump. El empresario deberá enfrentar cargos por lavado de dinero y corrupción ante tribunales federales estadounidenses.