Los presentes en "La Peña de Morfi" comparten emotivas anécdotas sobre Horacio Guaraní, destacando su profundo impacto en la música y la cultura argentina. Se rememora la dificultad de la época y cómo su música era un refugio.
Se resalta la emoción que genera el homenaje de Luciano Pereyra y se comparten recuerdos personales sobre cómo Guaraní marcó sus vidas. Pichu evoca sus inicios aprendiendo canciones de Horacio, mientras Teresa Parodi recuerda la intensidad de sus recitales y la conexión del cantor con el público, definiéndolo como "la voz del pueblo".