Elmer se niega a ser candidato a presidente de la escuela, argumentando que su padre no lo apoya y que él no se considera listo. A pesar de las risas, afirma saber lo que está bien y mal.
Critica las acciones de los adultos que se aprovechan de los niños, regalan cosas para obtener votos y se burlan de los demás. Menciona que su madre le hizo una camisa por amor, y que en la escuela está mal que se piense que eso es una tontería.