Se narra el primer contacto de Jorge con Diego Maradona a los 12 años en Tucumán, durante un partido amistoso contra un equipo de Pelé y Beckenbauer.
Posteriormente, Jorge se mudó a Buenos Aires y, tras trabajar en la revista Gente, tuvo la oportunidad de conocer a Maradona.
Jorge descubrió su vocación por la fotografía a los 13 años, desarrollando un instinto natural para la composición y la luz.