La empresa Verne ha comenzado a implementar taxis autónomos en Croacia, marcando el inicio de esta tecnología en Europa.
Los vehículos, que operan a través de una aplicación móvil, cuentan con un conductor de seguridad a bordo, aunque no interviene en la conducción. Estos taxis tienen un rango operativo de 90 kilómetros y están equipados con cámaras y sensores para garantizar la seguridad.
La iniciativa busca expandirse a 30 ciudades europeas, con el objetivo de reducir la dependencia del automóvil y fomentar un transporte más sostenible.