El economista Hugo Vázquez explica que el aumento del transporte público se debe a un retraso en la actualización de tarifas y a la reducción de subsidios estatales. La situación se agrava por el aumento del combustible y la crisis económica que afecta a las empresas de transporte.
Se observa una tendencia a la baja en la demanda de pasajeros debido a la recesión económica, el cierre de empresas y la caída del empleo. Esto genera una menor recaudación para las empresas de colectivos, que ya enfrentan dificultades para pagar salarios y mantener sus flotas.
En cuanto a los salarios, la mayoría de los gremios no han logrado superar la inflación, con paritarias que crecen a un ritmo menor que el índice de precios. Solo algunos sectores, como el petrolero y el aceitero, han logrado mantener el poder adquisitivo de sus trabajadores.