Se debate la peligrosidad de ingresar elementos como bengalas y fuegos artificiales a las canchas de fútbol, especialmente cuando se despliegan banderas que pueden ser altamente inflamables.
Se cuestiona la rigurosidad de los controles de seguridad, que prohíben objetos pequeños como escarbadientes o desodorantes, mientras que se permite el acceso de artefactos que pueden provocar incendios y tragedias. La discusión se centra en la aparente contradicción entre las medidas de seguridad implementadas.