La población civil en Irán atraviesa una profunda crisis económica y vive bajo amenaza militar. El corte de internet, que lleva meses, agrava la situación, mientras miles de iraníes murieron durante ataques aéreos estadounidenses. Las conversaciones para poner fin a la guerra están suspendidas desde la semana pasada, con Estados Unidos rechazando las propuestas más recientes.
Los civiles son los más perjudicados, sin poder trabajar y amenazados de muerte. La situación se agrava por el temor a la reanudación de ataques por parte de Estados Unidos, a pesar de los intentos de negociación y un frágil alto el fuego.