Dos policlínicos del PAMI en Rosario, el 1 y el 2, se encuentran en estado crítico por desfinanciamiento, con solo 38 enfermeros para más de 200 camas.
Se sospecha de una posible privatización del PAMI, ya que las cápitas se derivan al sector privado y el ministro de salud, Lugones, es a la vez dueño de clínicas privadas, generando un conflicto de intereses.
La situación se agrava con el cierre de oficinas del PAMI en el norte de la provincia y la falta de atención por parte de médicos de cabecera, obligando a los afiliados a recorrer largas distancias o recurrir a deudas.