Se destaca el auge de las ferias barriales en la Provincia de Buenos Aires, especialmente en contextos de crisis económica, como ocurrió en 2001 con el canje y el trueque.
Estos espacios ofrecen precios más accesibles para una población con menores recursos, y la gente acude a buscar ofertas y a caminar, aunque no siempre compre mucho.
Se reflexiona sobre cómo la necesidad económica impulsa la aparición y popularidad de las ferias americanas y de productos de segunda mano.