La economía argentina atraviesa un período de endeudamiento récord, con cuatro de cada diez personas con deudas, una cifra alarmante para un país sin tradición de estabilidad económica. La situación se agrava por el alto costo de los créditos bancarios, cuyas tasas se mantienen elevadas a pesar de la desaceleración inflacionaria.
El costo financiero total de un crédito personal en bancos como el Nación oscila entre el 130% y 150% anual, tasas significativamente superiores a la inflación esperada (24-25%). Esto sugiere que quienes toman estos créditos lo hacen por desesperación más que por una estrategia de inversión o consumo.
A pesar de la baja en las tasas de los plazos fijos, las tasas de los créditos no han seguido la misma tendencia. La tasa nominal anual promedio en mayo de 2024 era del 70%, y en mayo de 2025 se ubica en 67%, una diferencia mínima a pesar del cambio en el escenario inflacionario. Esto indica una posible rigidez en la política monetaria o en la estructura de costos de los bancos.