Alberto Samir afirma que comer carne se ha convertido en un lujo, ya que el sueldo promedio no alcanza para cubrir los gastos básicos, mientras los precios aumentan y los sueldos no. Los jubilados cobran montos ínfimos.
Explica que la gente, al no tener dinero, vende sus ahorros en dólares. Señala que el gobierno se alegra del cierre de fábricas (ya van 25.000) porque así la gente entrega sus pocos ahorros. Critica que el dólar se mantiene artificialmente bajo porque "ellos" lo compran barato.
Cuestiona la fortuna que se junta de la minería, petróleo y litio, y la compara con la deuda externa que aumenta mes a mes. Menciona que el Ministro Caputo habla de "los mejores meses" pero solo para ellos, no para la gente.