Los "Ponchos Rojos" exigen a las autoridades y a la policía no dejarse "comprar con bonos" y denuncian que no permitirán más represión contra su gente. Reclaman la liberación de sus compañeros detenidos, argumentando que solo protestaban pacíficamente por sus derechos sociales.
Exigen la inmediata liberación de los detenidos de todas las provincias, manifestando su disposición a resistir y no tener miedo a morir o vivir por su causa.