Se pronostica que la marcha de "evistas" paralizará La Paz, obligando a la policía y el ejército a retroceder para evitar víctimas. Se espera que mañana, con el refuerzo de gente desde el Chapare, la ciudad se convierta en un caos.
El objetivo principal será exigir la renuncia del presidente Paz. Aunque no se puede cuantificar la popularidad del movimiento, se reconoce la movilización de gente con consignas prebendadas. Se advierte que el uso de las fuerzas armadas podría derivar en muertos, lo que sería capitalizado por el movimiento.