Se profundiza en el concepto de fidelidad matrimonial como un pacto, citando proverbios biblicos como "bebe el agua de tu propio pozo" para ilustrar la satisfaccion sexual dentro del matrimonio y prohibir la infidelidad.
Se utiliza el ejemplo de David, quien al tomar la esposa de Urías, "despreció" a Dios, lo que tuvo graves consecuencias. Se advierte que la infidelidad y el adulterio son tomados muy a pecho por Dios y tienen repercusiones severas, desmintiendo la vision trivial que a veces se presenta en television o por parte de los vecinos.