Por primera vez en la historia, Argentina albergó un partido de eliminatoria mundialista de la Confederación Europea de Handball. El encuentro se jugó en Parque Roca entre España e Israel, países que enfrentan conflictos. Argentina se ofreció como sede neutral ante la imposibilidad de disputar los partidos en Europa.
El evento, más allá de lo deportivo, destacó el enorme respeto y amor recibido por la delegación israelí en nuestro país. A diferencia de otras naciones, en Argentina pudieron cantar el himno sin ser silbados, generando gran emoción. Los jugadores israelíes expresaron su gratitud por la calurosa bienvenida, sintiéndose seguros y valorados.
La Confederación Argentina de Handball y FEMEVAL fueron elogiadas por su labor para hacer posible este hito. El partido, que terminó con victoria de España, demostró la capacidad argentina para organizar eventos internacionales y brindar un ambiente de hermandad y hospitalidad, incluso en contextos de tensión geopolítica.