Masco confronta a Charlie, reclamándole la muerte de su primo y exigiendo el oro. A pesar de que Charlie intenta negociar y duplicar la oferta, Masco se muestra inflexible en su búsqueda de venganza.
Finalmente, Masco se lleva a Charlie, insinuando que le mostrará maquinaria que podría interesarle. La tensión aumenta al revelar que la confrontación no era solo por el oro, sino por motivos personales y de venganza.