Alberto relató la historia de su abuelo y su padre, quienes eran gente de trabajo con frigoríficos y campos, enfatizando la dedicación de 13-14 horas diarias para progresar. Él y su hermano siguieron ese ejemplo, trabajando toda la vida y manteniendo siempre dinero.
Contó anécdotas de su juventud, viajando a Mar del Plata para jugar en el casino los fines de semana y volviendo a trabajar el lunes temprano. Recordó una conversación con un periodista, Velasco Ferreira, quien se había casado siete veces y le aconsejó quedarse con la primera mujer, ya que las siguientes solo traían problemas.
Alberto también mencionó haber tenido crisis matrimoniales, pero que al recordar ese consejo, lograba superar la separación y mantener su relación.