Se anuncia un ajuste económico para cumplir con los requerimientos del Fondo Monetario Internacional, que incluye recortes en partidas presupuestarias.
Los recortes afectarán programas de prevención del cáncer, trasplantes de órganos y el presupuesto universitario, generando protestas y reclamos por la actualización de partidas.
La medida se toma en un contexto de baja actividad económica y dificultades para una parte de la población.