Se reflexiona sobre el valor del pacto matrimonial y la voluntad de Dios, contrastando el ideal de un matrimonio monogámico heterosexual con ejemplos biblicos de poligamia (MEC, David) y la desvirtuacion de las leyes divinas.
Se enfatiza que el registro civil otorga legalidad ante las leyes del pais para la proteccion de los hijos y conyuges, pero no ante los ojos de Dios. Se advierte que casarse contra las "condiciones biblicas" es ir en contra de la ley divina, incluso si el gobierno y la sociedad lo aprueban.