Ucrania lanzó un ataque masivo con cientos de drones contra objetivos en la región rusa de Riazán, incluyendo una refinería de petróleo, que dejó al menos cuatro muertos.
En paralelo se concretó un intercambio de prisioneros de guerra: 205 ucranianos y 205 rusos regresaron a sus países. Se trata del primer paso de un posible canje mayor de mil presos propuesto por Donald Trump.
Rusia también entregó 526 cuerpos de soldados ucranianos a cambio de 41 que devolvió Kiev.