Vladimir Putin anunció que el misil balístico intercontinental Sarmat, apodado Satanás II por la OTAN, entrará en servicio operativo a finales de este año como nuevo pilar del arsenal nuclear ruso.
El sistema puede llevar hasta 16 ojivas nucleares independientes y superar cualquier escudo de defensa actual. Moscú también actualizó su doctrina nuclear para rebajar el umbral de uso de armas atómicas ante agresiones respaldadas por la OTAN.
El misil forma parte del paquete de seis superarmas anunciado en 2018 e incluye trayectorias impredecibles y capacidad de alcanzar objetivos en Estados Unidos y Europa.