Habitantes del delta del Danubio en Rumania, como Cherazela, documentan cada noche el paso de drones rusos que atacan objetivos ucranianos cercanos a la frontera.
Los pescadores locales denuncian que el aumento del tráfico de buques de carga por el brazo del Danubio está contaminando las aguas y reduciendo drásticamente la pesca.
El alcalde de la zona asegura que la localidad está bien protegida por presencia militar de la OTAN, aunque muchos residentes se sienten abandonados y temen una posible evacuación.