Rehana Khan, una acróbata de 12 años de experiencia, realiza peligrosas maniobras en motocicleta dentro del Pozo de la Muerte en ferias itinerantes de la India.
La joven, proveniente de una familia conservadora musulmana, enfrentó resistencias familiares para dedicarse a esta profesión poco común para las mujeres en su país. Con el apoyo de su esposo, quien cuida de su hijo, logró perfeccionar su técnica pese a caídas iniciales y miedos superados.
El espectáculo genera ingresos irregulares de apenas 2 mil rupias diarias y mantiene a decenas de familias, aunque enfrenta la competencia de entretenimientos más modernos y la inestabilidad económica.