El parlamento de Taiwán aprobó un presupuesto de defensa de 25 mil millones de dólares, muy por debajo de los 40 mil millones solicitados por el gobierno del presidente Lai Ching-te.
La oposición controlada por el Kuomintang priorizó la compra de armamento estadounidense como misiles y drones, dejando de lado el desarrollo de capacidades militares propias.
La analista Raquel León de la Rosa explicó que este recorte debilita la posición del gobierno frente a China y genera dependencia externa en un contexto de creciente tensión en el estrecho.