El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu se felicitó por el control de al menos el 60% de la Franja de Gaza tras desplazar la línea amarilla hacia el oeste del enclave.
Según el Ministerio de Salud palestino, Israel ha matado a más de 800 personas desde que se acordó el cese del fuego hace siete meses, a pesar de que los medios hablan de alto el fuego.
Los residentes locales denuncian que los ataques continúan diariamente y que la ayuda humanitaria sigue bloqueada parcialmente.