La secretaria de Asuntos Penitenciarios de Santa Fe, Lucía Masneri, confirmó que el boquete hallado en el penal de Piñero era el comienzo de un intento de fuga de internos de alto perfil, en su mayoría narcotraficantes.
El agujero de 40 centímetros se encontró en un baño del patio externo del pabellón y no habría requerido más de dos días de trabajo para su construcción.
Masneri detalló que las requisas sorpresivas y los tres anillos de seguridad (escáneres, requisa manual y grupo centralizado) buscan impedir que los presos sigan dirigiendo bandas desde la cárcel.
La tentativa de evasión puede imputarse como delito pero no modifica las condenas largas que ya enfrentan los internos.