Los médicos coincidieron en que Maradona no necesitaba una intervención quirúrgica urgente por el hematoma subdural y que su estado de salud ya era delicado antes de la operación. La autopsia reveló que el corazón de Maradona pesaba cerca de medio kilo, el doble de lo normal.
Los jueces analizan si se trató de un homicidio simple con dolo eventual, una mala práctica médica o una muerte natural. Esta semana de declaraciones médicas fue clave para la acusación y resultó perjudicial para las defensas.