Durante la entrevista, Florencia detalló que un 48% de los jubilados continúa trabajando como cuentapropistas bajo régimen de monotributo o autónomo, mientras que otro 55,7% lo hace en la informalidad.
Explicó que muchos adultos mayores prefieren seguir activos por necesidad económica, ya que la jubilación mínima no alcanza para cubrir medicación, alimentación y vivienda al mismo tiempo.
Los panelistas coincidieron en que esta generación aporta experiencia y valores laborales que las generaciones más jóvenes a veces no mantienen, aunque también advirtieron que trabajar después de la jubilación debería ser una opción y no una obligación.