La guerra comercial entre Ecuador y Colombia escaló rápidamente con aranceles que llegaron al 100% y luego se redujeron al 75%, afectando productos básicos y encareciendo la vida diaria de los ciudadanos.
El conflicto comenzó por acusaciones cruzadas sobre narcotráfico entre Daniel Noboa y Gustavo Petro. Sectores como el arrocero, catering y salud sufrieron el impacto directo por el aumento de costos y restricciones.
Asociaciones de productores pidieron desescalar las medidas mientras la Comunidad Andina lanzó un ultimátum para retirar los aranceles y restablecer el comercio histórico entre ambos países.