El programa presenta el caso de Diego Fernández Lima, un adolescente de 16 años que desapareció en 1984 en Villa Urquiza tras salir de su casa y cuyos restos fueron hallados en 2024 en el jardín de la casa de Christian Graff en Coghlan.
Los huesos presentaban lesiones compatibles con un elemento corto punzante, lo que indica que fue asesinado en el lugar o trasladado allí.
El juzgado ordenó no innovar en el jardín para realizar nuevas inspecciones con georradar, mientras se citó a declarar a los amigos más cercanos de Graff, que también eran boy scouts como él.
El hermano de la víctima, Javier Fernández Lima, recuerda a Diego como su ídolo y relata la interminable búsqueda familiar durante cuatro décadas.