La causa por el fentanilo contaminado que provocó muertes en hospitales de todo el país sumó 70 nuevas víctimas fatales y 44 no fatales, elevando el total a 90 fallecidos confirmados.
El abogado Sebastián Busso y Alejandro Ayala, hermano de una de las víctimas, denunciaron negligencia del laboratorio y falta de controles por parte de las autoridades sanitarias. Los familiares exigen avances legislativos y respuestas del Poder Ejecutivo para evitar que la tragedia quede en el olvido.
El doctor Francisco Dadic, presidente de la Fundación Argentina de Toxicología, explicó que se implementó trazabilidad digital mediante disposición ANMAT 62-23, pero advirtió que es una respuesta parcial. Se requiere una ley integral de trazabilidad y mayor fiscalización para evitar que el caso se repita.
Un informe periodístico reveló que el laboratorio HLB Pharma operaba en condiciones insalubres con cucarachas, ratones y falta de higiene. Se detectaron alertas previas ignoradas por ANMAT, incluyendo contaminación en dexametasona dos años antes, que pudo haber evitado la catástrofe.
Las familias de las víctimas exigen justicia y que se determine si el Estado controló mal y si hubo protección a los dueños del laboratorio. Se estima que la cifra real de muertes podría superar las 400.