El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concluyó su visita de tres días a Pekín y regresó a Washington sin logros claros en materia arancelaria. Aunque elogió al líder chino Xi Jinping y describió el encuentro como exitoso, no se concretaron avances significativos en los principales puntos de disputa comercial.
Los líderes emitieron un comunicado conjunto en el que reconocieron avances en algunos acuerdos, pero también admitieron profundas diferencias persistentes. Trump confirmó que China comprará 200 aviones Boeing y podría llegar a 750 unidades, aunque los detalles sobre los aranceles y otros temas sensibles como Taiwán e Irán quedaron sin resolver.
Xi Jinping señaló que existe mayor confianza entre ambos países, pero advirtió que Taiwán sigue siendo el asunto más delicado de la relación bilateral y podría derivar en conflicto si no se maneja correctamente.
Trump invitó a Xi a la Casa Blanca para septiembre y adelantó que se encontrarán en otras tres cumbres este año, mientras persisten las tensiones por el estrecho de Hormuz y la guerra en Irán.