La seguridad de Tropitango redujo violentamente a Néstor Ortigoza, ex jugador de San Lorenzo, Argentinos Juniors y Almagro, junto a su pareja Rocío, en un confuso episodio de la madrugada sin diálogo previo.
Lo agarraron del cuello en una maniobra peligrosa que dejó al deportista sin posibilidad de respirar, similar a otra que causó la muerte de un hombre de 50 años en un bar recientemente al festejar que iba a ser abuelo con su hijo.
El relator advierte que esa técnica es riesgosa, puede causar pérdida de conocimiento o muerte si se aplica mucho tiempo, incluso en personas físicas como Ortigoza que se retiró hace poco del fútbol profesional.
Familiares hicieron denuncia por maltrato animal no, por maltrato.