El operativo antitrata en una quinta rural continúa revelando detalles horrorosos: 51 menores de edad rescatados, dos de ellos discapacitados y encadenados, en condiciones de hacinamiento similares a un gallinero, expuestos a agroquímicos que les quemaron las manos y provocaron deshidratación severa.
Testimonios de trabajadores como Karen y Raquel defienden a los patrones, asegurando que viven bien con techo, comida y asistencia para la escuela de los hijos, pero panelistas advierten sobre posible síndrome de Estocolmo y complicidades que impiden que las víctimas reconozcan la explotación.
Los detenidos identificados son Tumore Verónica, Agostinelli Fabio y su hijo de 22 años, acusados de regentear a unas 200 personas en total, incluyendo familias enteras obligadas a turnos de trabajo sin descanso adecuado.