Tres ladrones ingresaron violentamente a una casa en Ituzaingó usando un ariete para reventar la puerta exterior e interior, simulando un allanamiento policial y exigiendo dólares a la familia.
La víctima Débora relató que su hija los vio por la ventana a las 20:20, alertándolos; el marido saltó por una ventana del primer piso, activó la alarma del cerco perimetral y pidió ayuda a un vecino para sonar la alarma vecinal, lo que asustó a los delincuentes.
Los asaltantes, vestidos de negro con gorras, pasamontañas y zapatos cubiertos para no dejar huellas, golpearon a Débora y su hija en la cabeza mientras buscaban dólares, pero se llevaron solo la billetera del marido, una PlayStation y un celular que descartaron cerca.
José Fulgoño, el cronista, destacó la organización del robo en apenas dos minutos, pese a las medidas de seguridad como alarma y cerco electrificado; los ladrones huyeron sin llevarse autos ni televisores ofrecidos por las víctimas.