Santorini, isla griega con 3 millones de turistas anuales y 20.000 habitantes, transforma edificios en hoteles, dejando a jóvenes como Ana Delamani sin opciones locales.
Ana, de 18 años, planea estudiar enfermería en Atenas por falta de universidad en la isla. Critican precios altos en zonas turísticas, patriarcado y desempleo juvenil del 22,5%, mayor en mujeres.
En invierno la isla se vacía, con pocas actividades para jóvenes pese a la calidez comunitaria.