Israel y Líbano extendieron una tregua por 45 días en el marco de una reunión en Washington entre representantes de ambos países. La medida representa la tregua más extensa en el conflicto actual y genera expectativas de avances en las conversaciones.
El anuncio se produce en un contexto de múltiples frentes en pausa, incluyendo el regreso de Donald Trump y reuniones con China donde se discutió la cuestión de Irán y el estrecho de Hormuz. Expertos señalan que nada indica un resultado inmediato en los próximos días.
La tregua ofrece una bocanada de aire para las negociaciones pero persisten dudas sobre el rearme y la cuestión nuclear.