Irak enfrenta graves problemas económicos por el bloqueo del estrecho de Hormuz, iniciado tras la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, y solicitó ayuda al Fondo Monetario Internacional en conversaciones en Washington el mes pasado.
El cierre del estrecho afecta las exportaciones de crudo iraquí, que representan casi todos los ingresos estatales, pese a que Irak posee las quintas mayores reservas de petróleo del mundo. El país desvía envíos por vías férreas a Siria y Pakistán hacia China, pero mantiene una deuda de 2.390 millones de dólares con el FMI, incluyendo 891 millones en financiamiento rápido.
Fuentes reconocen que Irak atraviesa uno de sus momentos económicos más delicados. Mientras la guerra continúa, el temor crece por sostener la economía en medio del conflicto más importante en Oriente Cercano en décadas.
El impacto global eleva precios del combustible, como en India donde subieron 3 rupias por litro, el primer aumento en cuatro años, llegando a más de un dólar en varias ciudades.